La insulina es una hormona clave en el metabolismo energético. Su función principal es regular la glucosa en sangre, pero también influye en el almacenamiento de grasa, el apetito y la inflamación metabólica.
Cuando su funcionamiento se altera, puede aparecer resistencia a la insulina, mayor acumulación de grasa abdominal y dificultades para perder peso.
Este artículo originalmente de 2014, fue actualizado en febrero de 2026 para reflejar el enfoque actual sobre metabolismo y regulación glucémica.
Qué es la insulina y cuál es su función
La insulina es una hormona secretada por las células beta del páncreas en función del equilibrio existente entre los hidratos de carbono y las proteínas de cada comida.
Realiza un papel clave sobre el apetito, el control del peso, el almacenamiento de grasa (y de colesterol), sobre los procesos inflamatorios y la capacidad de recuperación después de una lesión o patología, por lo que si quieres gozar de buena salud, debes tenerla muy en cuenta.
Cómo funciona
Cuando se ingieren hidratos de carbono, se incrementan los niveles de glucosa en sangre (hiperglucemia). Este aumento de azúcar en sangre, provoca que el páncreas segregue insulina para que la glucosa entre a las células, reduciendo así la concentración de la glucosa en sangre.
Este es un proceso normal y que ocurre varias veces al día. Pero si consumes demasiados hidratos de carbono, o no los combinas con proteína, se segrega mucha insulina y los valores de glucosa descienden demasiado llegando al estado de hipoglucemia, o bajón de azúcar. En esta situación, te notas cansado, con apetito y espeso a nivel mental. Si eres deportista baja mucho tu rendimiento, por lo que se debe evitar llegar a una hipoglucemia.
La insulina una vez que es secretada y realiza su función, mantiene su concentración en la sangre, este fenómeno se denomina hiperinsulinemia y tiene una gran trascendencia pues promueve una mayor acumulación de grasa en los adipocitos, reduce la destrucción de los depósitos de grasa corporal (lipólisis) y genera hipoglucemia, que aumenta el apetito.
Entonces, comes más, debido a una falsa sensación de hambre, tu cuerpo no es capaz de quemar los depósitos de grasa aunque hagas ejercicio y tiendes a acumular las calorías en forma de grasa. Es decir, un desastre en términos nutricionales.
Qué factores la descompensan
Es importante que bases tu alimentación en hidratos de carbono de carga glucémica favorable como cereales integrales, verduras y hortalizas de temporada, legumbres y frutas. Estos HC liberan sus azúcares a sangre de forma más lenta que los cereales refinados.
Otro factor importante es la textura del alimento. Cuánto más blando sea el alimento, más rápido cede sus azúcares al torrente sanguíneo, por lo que favorece la secreción de insulina. Es mejor el pan artesano que el pan de molde. O la pasta «al dente» que la muy cocinada.
La insulina también se activa por el estrés mantenido en el tiempo, que favorece la secreción de cortisol y el aumento de apetito y de grasa abdominal. El abuso de excitantes como café, té, coca-cola también activa la insulina.
Ayunos prolongados en personas con desregulación metabólica pueden favorecer picos compensatorios de insulina y aumento del apetito, especialmente si no existe adaptación previa. Ya sabes, haz tus 5 comidas al día.
La insulina sigue un ritmo circadiano
Según la cronobiología la insulina, al igual que otras hormonas, tiene una curva de acción con un punto máximo y unas horas del día en las que no está tan activa.
A las 12:00 h está muy activa, por eso es conveniente consumir los hidratos en la comida del mediodía y a partir de las 20:00 h está menos activa, por lo que tu organismo tiende a almacenar los HC en forma de grasa, cuando los comes en la cena. Por eso el mismo plato de pasta o arroz, te engorda más a la cena que a la comida.
Qué ocurre cuando la insulina está elevada de forma persistente
La hiperinsulinemia crónica puede asociarse con:
- Mayor almacenamiento de grasa visceral
- Dificultad para movilizar grasa (inhibición de la lipólisis)
- Aumento del apetito
- Inflamación metabólica
No siempre el problema es “comer mucho”, sino un entorno hormonal que favorece el almacenamiento.
Qué es la resistencia a la insulina
La resistencia a la insulina ocurre cuando los receptores de insulina de las células no responden adecuadamente. El páncreas responde secretando más insulina, en un esfuerzo por reducir los niveles de glucosa en sangre. El resultado final es más apetito, grasa corporal e inflamación y a medio plazo puede aparecer la Diabetes.
Estudios recientes han relacionado la hiperinsulinemia con las enfermedades cardiovasculares y elevación del colesterol y triglicéridos. En concreto, si el hecho de ser fumador multiplica por cuatro la posibilidad de un ataque al corazón, la hiperisulinemia aumenta diez veces dicha probabilidad.
Dieta para lograr su equilibrio
Para equilibrar la insulina y mejorar tanto a nivel físico como de concentración, debes tomar la proporción justa de hidratos de baja carga glucémica y proteína en cada una de tus 5 comidas.
Sigue la regla del plato en tus comidas y cenas y verás cómo se equilibra el apetito y mejora tu vitalidad.

Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La insulina engorda?
No por sí misma, pero niveles elevados de forma persistente pueden favorecer el almacenamiento de grasa.
¿Saltarse comidas ayuda a bajar la insulina?
Depende del contexto metabólico individual. En algunas personas puede mejorar la sensibilidad; en otras, generar desregulación.
¿La resistencia a la insulina siempre implica diabetes?
No necesariamente, pero es un factor de riesgo importante si no se corrige.
Referencias recientes
- Lyu K, Zhang D., Song J, Li X, Perry RJ, Samuel VT, Shulman GI (2021). Short-term overnutrition induces white adipose tissue insulin resistance through sn-1,2-diacylglycerol/PKCε/insulin receptor Thr1160 phosphorylation. JCI insight, 6(4). https://doi.org/10.1172/jci.insight.139946
- Sangwung P, Petersen KF, Shulman GI, Knowles JW (2020). Mitochondrial Dysfunction, Insulin Resistance, and Potential Genetic Implications: Potential Role of Alterations in Mitochondrial Function in the Pathogenesis of Insulin Resistance and Type 2 Diabetes, Endocrinology, Volume 161, Issue 4, April 2020, https://doi.org/10.1210/endocr/bqaa017
- Fazio S, Mercurio V, Tibullo L, Fazio V, Affuso F. (2024). Insulin resistance/hyperinsulinemia: an important cardiovascular risk factor that has long been underestimated. Frontiers in cardiovascular medicine, 11, 1380506. https://doi.org/10.3389/fcvm.2024.1380506
- Choo Y N, Ravi R N, Subramaniyan V (2026). Insulin resistance induced by obesity: Mechanisms, metabolic implications and therapeutic approaches. Molecular biology reports, 53(1), 357. https://doi.org/10.1007/s11033-026-11509-3
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